December 16, 2008

 

Adorando el clima

Larrey Anderson escribe en The American Thinker, artículo muy interesante que aquí resumo.

Todo el mundo es religioso. La gente tendrá siempre su religión. La forma particular de religión no necesariamente incluirá la veneración de una deidad, pero sí incluirá un dogma y un sistema de ritos.

Para muchos en la izquierda, el ecologismo se ha convertido en una religión, en ello no hay sorpresa. Pero la razón de la necesidad de alguna religión, cualquier religión, para llenar el vacío espiritual de la izquierda es raramente discutido. Este artículo examinará algunas de las implicaciones, y complicaciones, del nuevo credo verde - el cual es, en efecto, un credo antiguo. Solía llamársele 'paganismo'.

Aún los ateos son religiosos. Ellos tienen un dogma (Dios no existe) y tienen un vasto número de rituales (la mayoría de sus rituales involucra demandas legales sobre el uso del término "Dios"). Tienen múltiples sitios web donde hacen proselitismo. Incluso tienen su iglesia.

Su religión da a significado a la vida de los ateos. Si no hay alma ni vida después de la vida, entonces esta vida es todo lo que tenemos. Para dar significado a esa falta de significado, los ateos ocupan su tiempo instruyendo a los no ateos sobre el significado de la insignificancia. Esto es pura tontería, por supuesto, pero la religión del ateísmo da estructura a lo que de otro modo sería una existencia sin sentido para sus practicantes.

Igual con el ecologismo. Visto como una religión, el ecologismo es Judeo-Cristianismo volteado sobre su cabeza hegeliana. Tradicionalmente la religión trata sobre un Dios omnipotente que salva a la humanidad de sí misma a través de la intervención de un clero humano.

En el ecologismo, un sapientísimo clero, compuesto de burócratas y "científicos", salva al planeta de una humanidad pecadora. En la religión verde los seres humanos son a la vez Dios y el diablo. Somos virtuosos cuando actuamos de conformidad con el dogma establecido, y malvados si lo cuestionamos.

El dogma ecologista más fundamental es que el Hombre está destruyendo el planeta. El principio rector del dogma de los ecologistas era simple (era simple hasta que comenzó a acumularse la data reciente indicativa de que el planeta está enfriándose.) La Tierra se está calentando rápidamente y el aumento de las temperaturas es causada por la liberación por el Hombre de dióxido de carbono a la atmósfera.

La iglesia del ecologismo tiene una larga lista de letanías y una parcela de penitencias para que los fieles lleven a cabo como parte de sus rituales diarios (ingeniosamente designados como "estilos de vida"). Los sacramentos incluyen comprar los bombillos adecuados, conducir el adecuado tipo de automóvil, reprocesar la basura, usar productos reciclados, comprar en empresas "amigables" al ambiente. Y la lista continúa.

Igual que los fieles católicos entonan "el cuerpo de Cristo" cuando participan de la Eucaristía; los ecologistas devotos cantan "estamos salvando a la Madre Tierra", cuando separan el papel del plástico.

Esta iglesia de la Tierra tiene un catequismo para sus miembros más jóvenes. Esta iglesia tiene también su equivalente verde del diezmo. Hay muchísimas congregaciones verdes que gustosamente tomarán el dinero de donaciones de sus parroquianos.

Esta iglesia tiene incluso sus indulgencias. Los devotos les llaman "créditos de carbono". Y cuando las indulgencias son pagadas, los múltiples pecados de los creyentes contra Madre Tierra (exhalar es uno de ellos) son perdonados. Los seguidores han comprado el derecho a creer que no sólo están salvando el planeta... están creando el Cielo en la Tierra.

En tanto que los medios y la izquierda ven el ambientalismo como algo progresista y científico, el aspecto religioso de su movimiento ambientalista no es nada más que una religión antigua. Los judíos y cristianos le llaman "paganismo".

El término "paganismo" es muy apropiado. Pagano viene del término en latín "paganus". Un pagano venía del pagus, o del campo (en contraposición a las ciudades).

Los paganos eran granjeros. Estaban mucho más preocupados por la cosecha que por el Cielo. Así que adoraban al clima.

La mayoría de las primitivas religiones agrarias se centraban en la adoración del clima y de alguna manera trataban de influenciarlo. Sus dioses y sacrificios estaban dirigidos a influenciar el clima. Lo que realmente importaba a estas gentes era tener una cosecha exitosa, pues sin ella el más allá llegaría... y demasiado rápido.

Por milenios hubo montones y montones de estos cultos a la fertilidad en todo el mundo. Los seres humanos necesitaban poder confiar en los patrones predecibles del clima. No podemos sobrevivir, en masa, sin un clima estable. Así fue que, durante eones, hemos dedicado mucha energía espiritual a tratar de convencer a los dioses, o a las nubes, o a los espíritus, o a la madre Tierra, que nos de la muy necesitada estabilidad climática.

La única diferencia entre el ambientalismo moderno y el paganismo antiguo es que el ambientalismo moderno cree que el gobierno es el dios que puede salvar el clima.

Al Gore famosamente ha declarado que el debate sobre el calentamiento global ha concluido. Al Gore podrá ser muchas cosas para mucha gente, pero ciertamente no es un científico.

Cuando un lego declara que un debate científico está concluido, una de las siguientes cosas es posible: 1) la persona es un profeta; 2) la persona es un ignorante y debería ser ignorada por los seres humanos racionales, o 3) la persona está mal de la cabeza y necesita tratamiento médico.

De allí se colige que alguien que crea en dicha afirmación es: (1) un seguidor religioso del profeta, (2) alguien cuya necesidad de una misión "moral" excede su capacidad de razonar, o (3) alguien al menos tan delirante como la persona que hace la afirmación.

No hay evidencia real y firme a favor del dogma de que el Hombre está provocando calentamiento del planeta. De hecho, nuestro planeta parece estar enfriándose. Es el momento de que los ambientalistas reconsideren su teología. Quizás ya lo han hecho. Barack Obama ya está llamándola "cambio climático".

Comments:
Los libertarios tambien tienen su dogma y es el mercado.
 
JR:Excelente artículo.Dos breves comentarios:
1)Los nazis fueron los primeros ecologistas modernos y promovieron el regreso al viejo paganismo germánico.
2)El Canal 5 de TV,propiedad de los obispos católicos,dedica más tiempo al evangelio de la salvación de la tierra que al de la salvación de la gente.Curioso,por decir lo menos.
 
¿El mercado? El mercado no es una cosa tangible. En lo que yo creo, y sí, soy dogmático en ello, es en el derecho de toda persona sobre sí misma. El derecho de toda persona a elegir su propio camino sin más limitaciones que el respeto a los mismos derechos en las demás personas. En eso, estimado lector, me declaro culpable de dogmatismo.
 
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